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...El Encanto de Miraflores.....
Miraflores
de la Sierra es uno de los secretos mejor
guardados de la sierra norte de Madrid.
Bien lo sabía el genial poeta y Premio
Nobel de Literatura, Vicente Aleixandre,
incondicional del paisaje y las calles de
Miraflores, precisamente el lugar a dónde
más tarde se retiraría, buscando la paz
durante los últimos años de su vida.
Este
pequeño pueblo centenario, sabiamente
escondido entre montañas, ha logrado a lo
largo de los siglos mantener su encanto
sin perder su característico ambiente
acogedor y rústico pese a su cercanía con
la capital, a apenas cuarenta kilómetros
de distancia.
Embellecidos sus alrededores por hermosas
mansiones de familias adineradas de Madrid
desde hace dos siglos, amparado por los
picos de Perdiguera, La Najarra y La Pala,
este pueblecito acoge hermosos palacetes,
maravillosos paisajes de montaña y un
ambiente recogido en invierno y alegre y
festivo en los meses de verano, cuando se
multiplica su población de forma
vertiginosa a causa de los veraneantes.
En el
corazón del pueblo, frente a la hermosa
iglesia cuya torre y presbiterio datan
del siglo XVI, se ubica nuestro
alojamiento rural “El Encanto de
Miraflores”. Este viejo caserón de
tres plantas fue construido a primeros del
siglo pasado por Luis Guadalix y su esposa
Carmen López , los abuelos paternos del
actual propietario.
Una esmerada restauración del
inmueble ha permitido distribuir la casa
antigua en tres preciosos apartamentos
(uno por planta) con todas las comodidades
que cualquier distinguido huésped
considera imprescindibles, pero
manteniendo el sabor, los materiales y la
estructura de lo que fuera la vieja casa
de los abuelos. Las paredes de ladrillo
visto, la vieja escalera de madera, los
suelos de tarima y los techos de madera
vista y vigas recuperadas, proporcionan un
ambiente enormemente acogedor y hogareño.
Si a ello le añadimos el gusto exquisito
de la decoradora madrileña,
Julia Sánchez, el resultado consigue
que el huésped se sienta trasladado a un
mundo de ensueño desde que cruza el portón
de acceso de “El Encanto”, réplica
exacta del antiguo original.
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